Es un misterio vestido de hombre. Las luces encendidas, las puertas cerradas. Nada hay más que eso. No hay secretos revelados ni un sueño disolvido en los labios. Todo bien calculado y premeditado. Las cosas van bien para él. Es todo lo que importa.Sí, algunas creen que lo aman y lo conocen. Y sueñan que un día él las amará y las conocerá también. Ellas tienen ese derecho. Se los da su imagen de niño bonito. Ellas sueñan. De todo tipo de sueños. Ellas lo poseen en sus sueños. Lo poseen tanto que a veces, extrañanamente, Fabian se siente perdido, como dividido entre mundos que no conoce. Y eso es lo que le da otro derecho a él. El derecho a ser loco, artista y aventurero.
Por las noches despierta y el aire denso del verano y frío del invierno lo asfixia, unido a la sensación de sentirse poseído por algo, una fuerza misteriosa que lo jala y no sabe adonde va. Tiene todo. Dinero, fama, talento, belleza, suerte, salud. Pero hay algo que le jala a lo desconocido, como si no fuese suficiente vivir. Sí, se siente inspirado. Está en trance cuando se siente así. Está creando. Ese algo le lleva al mundo de lo fantástico, donde todo es posible, hasta morir y resucitar. Está creando. Fabian no lo sabe, pero crea para ellas, por ellas y gracias a ellas, sus amantes admiradoras y anónimas. En realidad, está siendo un instrumento, la guitarra, el violín de una música que está dentro de cada una de ellas. Y es eso. Espíritus que se unen para llegar hasta él, hasta su frágil alma y entregarle lo que tienen, y hacerlo componer, cantar, y así materializar lo que sólo está en ellas. Ah, sí, ellas tampoco lo saben. Y por eso lo aman. Suspiran. Enloquecen. El es un Dios. Cómo consigue crear melodías tan profundas y marcantes? Sí, están conectados, estamos todos conectados. Somos todos uno, dicen por ahí, algún filósofo que vivió y murió y poco aún leen sus palabras. Sí, artistas son como el teclado, como el plato donde es servido el mejor banquete que nosotros mismos cocinamos sin saber, tal vez como sonámbulos caminamos en la noche, reencontrándonos con nuestras almas gemelas, mostrándonos motivos y resultados lo que queremos y hemos vivido. Nos unimos, nos entrelazamos tan secretamente que al despertar nadie recuerda nada, nadie sabe nada. Y vivimos como locos, ciegos tras una realidad que no existe, inventada aquí, tal vez ni siquiera inventada, apenas disfrazada. Por eso ellas viven una realidad infinita cuando sueñan con él. Por eso ellas lo poseen. Por eso él está aún solitario y perdido en su arte, enloquecido y extasiado con la fama y el amor que recibe de tantas almas anónimas.
Cae sentado frente al piano. Las manos le tiemblan, el cuerpo suda y le embarga una emoción esquisita, parece una excitación, parece una sed de crear algo más, siempre algo más, de darle vida a lo que está queriendo explotar dentro de él, algo que parece que vuela está aprisionado no sólo en su espíritu, también en su cuerpo. Y lleva las manos a las teclas y no sabe cómo, pero los dedos saben adonde van, es como si fuesen a tocar una melodía ya estudiada por muchas horas, van y vienen danzando al compás de una melodía que fluye desde su adentro más recóndito, y Fabian, casi como un simple observador ahogándole la emoción, contempla esa dulce e intensa fuerza que lo hace ser lo que es, un gran instrumento de la música.
Está tan extasiado, escuchando y contemplando aquel momento eterno de su vida, en donde ama y es amado, no sabe a qué, no sabe quién, en donde es feliz y hace a otros felices, , en donde ha muerto y ha resucitado en una melodía, que no compuso él, pero salió de él. Ahora toma un lápiz y anota todo. Las notas, las pausas, el ritmo y las palabras. Es maravilloso. Ha creado nuevamente y sin saber cómo. Muchos alabarán ese increíble talento, las admiradoras lo amarán aún más, algunos creerán que no fue él quien lo creó. Pero para el mundo entero, todo estará bien, siguiendo su curso normal. Fabian es un artista, un músico, un poeta, que hace su trabajo, crea música, crea frases. A nadie le importará como consiguió crear, nadie se preguntará si fue en la noche o en el día, si estaba drogado o si fue después de hacer el amor, si fue en uno de esos viajes a países exóticos o recluido en su sala de estudio, lo único importante es que él es un artista y todo está bien con él.
