lunes, 13 de octubre de 2014

NOCHES

El enigma de una historia que es gritada a los cuatro vientos de la tierra, una boca diciéndolo todo y   otra escondida detrás de una ventana bien cerrada.  El, joven y muy delgado, cada semana escoge un día para llorar, para recordar y reclamarle a esa mujer una historia que todos conocen, pero nadie completa.  Ella, más madura y bonita, cierra con llaves sus puertas y ventanas a escucharlo con rabia y miedo.

Noches de dolor para él,  de una desesperante necesidad de respuestas, noches en el que el amor y el odio  se forcejean su alma, noches en que explota el volcán de su interior arrasando con toda la sensatez que recobró después de resignarse a perderla, noches en que él es capaz de hacerle el amor otra vez y matarla, noches en que la bebida es dueña de su control.

Noches de espanto para ella, noches de desvelo y arrepentimiento, noches en que el mundo entero es pequeño para protegerla de aquel furioso amante que no perdona, noches en que quisiera matarlo y rematarlo y matar el pasado con él, noches de pura angustia, noches en que se mira al espejo y llora avergonzada, noches en que Dios no está escuchándola a ella, porque está escuchándolo a él.
- Sal de mi vida de una vez, Demonio! O voy a matarte, me escuchas?  No me voy a callar, hasta el amanecer estaré aquí, eres una perra,  destruiste mi vida, eres una desgraciada, cortaste tu barriga y destruiste mi vida.  Mereces morir, sal de mi vida, que no aguanto más... te odio, desgraciada.

Sal de mi alma es como suena la última frase para todos, que se repite una y otra vez en el transcurrir de esa noche interrumpida  por un carro de policías que se estaciona detrás de él.  Dos uniformados le sostienen suavemente, con el respeto que se tienen los hombres enamorados y lo encaminan hacia el interior del vehículo.  El está llorando.  Parece un niño que está llorando.  El carro se aleja junto a él.  El silencio reina otra vez.  La paz de un final se devuelve y la ventana vuelve a abrirse.

AMOR DE MUJER

Mírame en silencio
que te amo así,
no pienses como hombre
sólo dime sí.
Yo te cuidaré como a una flor cuida
una mujer que nada más tiene,
sé que no conoces el amor
pero verás que de a poco viene.
Dame esa oportunidad
que no tienen los desesperanzados,
dame esos besos o te los quito
porque mis labios ya están preparados.
Mírame en silencio
y no me mires como a cualquier mujer,
mírame como dos ojos
miran a su querer,
descubre que no tengo travas
que soy simple y de bien,
para llenarte de sentimientos
que sólo tú y yo podemos conocer.
Yo tengo un altar
y allí reinas tú...
sonrisas, ojos tímidos
y un poco de pasión...
mírame, soy alma
enferma del corazón.
Caminas desolado hacia mí
buscando lo que tus amigas te dan,
te quedas en silencio
mientras mis verguenzas se van.
Yo te amo en mi locura,
en mi cuerpo, con placer,
yo te amo sin pudores,
soy toda una mujer.
Yo te amo a gritos,
sólo Dios puede saber,
yo te amo en la noche
justo cuando tú estás con él.
Yo te amo íntimamente...
apenas tuya quiero ser!
enséñame cómo no hacerme ignorar,
si es necesario,
abandono este cuerpo de mujer.
Te apartas con los ojos más abiertos
y reclamas mis votos de amistad,
que me mire al espejo,
acaso no tengo dignidad,
que me siente un momento
y me ponga a pensar,
que por favor
te deje respirar,
que no sabes que decir
cuando llega la hora de aclarar.
Me miras en silencio ahora
que deberías hablar,
una canción de amor
no sé de donde viene a estorbar,
te das la media vuelta
y te empiezas a alejar.










sábado, 27 de septiembre de 2014

Lo que importa

Verse sentado en la arena contemplando la tarde más hermosa, qué importa lo que vendrá después.  Sentir el canto del mar acercándose a ti, respirarlo mientras la noche se acerca.
Verse en la plataforma del edificio más alto de la ciudad en plena madrugada de verano, suspirar en cuanto el sol se levanta allá en el horizonte, dejarte seducir por esa paz que nace después de una noche horrible, que importa si te morirás ese día.
Verse perdido en calles que no conoces, luego de escapar de casa, escuchar el grito de la muchedumbre que camina a tu lado, tantos que no saben adonde van, mirar sus caras solitarias y confundidas, en tanto el cielo está azul, qué importa si no encuentras el camino.
Verse enterrado de problemas en la vida, observando la sonrisa de tu ser amado, qué importa lo demás.  Oler su alegría que te contagia, disfrutarlo mientras lo inevitable se acerca a ti.

ELLA Y EL

Ella y él...
dos seres para amarse
que nunca se conocerán,
diferentes e iguales a tal punto
que después de morir se encontrarán,
separados por puertas de acero
que nadie abrirá.

Ella, en tierra secreta
por un amor sin amor,
sin saber que detrás de su historia
alguien la necesita sin tener noción.
El, mintiéndose a sí mismo,
ama a otras doncellas,
las viste de sueños y promesas
y luego las desviste a la luz de las estrellas.

Ella y él,
mudos de ignorancia,
llevan una vida mal trazada,
él en el centro del mundo,
ella en una ciudad disfrazada.

Se amarán en secreto
y en secreto se buscarán,
ella odiando a los tipos como él
y él con mujeres que lo decepcionarán.
Morirán sin tenerse el uno al otro
pero con la mano en el pecho,
sabrán cuando uno ya dejó el mundo
porque sus espíritus están al acecho.
Un amor del más allá
que nunca existió en esta vida,
un amor de fuego
que a romper con todo iba.

Ella envejeció en los brazos
de un bebedor de mentiras,
y él se enfermó aún joven
de la necesidad de una vida.

Tenían que amarse,
tenían que conocerse y admirarse...
que completarse y multiplicarse...
pero las trampas del tiempo le robaron
la canción que iba a unirlos,
ella entró y salió antes
de que él llegara a pedirlos.
Murieron ambos separados
por una vida mentirosa,
murieron sin contarse
que él era un jazmín
y ella apenas una mariposa,
que él era oscuro
y ella la luz de las cosas.
Era para amarse,
era para ser felices...
y no así acabarse...
Que él reía frente a la gente
pero lloraba permanentemente,
que ella miraba con humildad
apenas por esa necesidad.

Era para amarse...
que él buscaba imágenes
y no personas como ella,
no importaría más,
que ella un hombre bueno
y no un perdido de amores,
tampoco sería demás.

Una historia que no se escribió
pero alguien la conoció sin querer,
ella y él...
ella en su huerta
y él dejándose poseer,
ella sin fortuna
presa de romanticismo y lunas,
él con mucha suerte de tener
lo que un hombre puede querer,
ella amando sin amar
y él hastiado de buscar.






Tu hora

Esta es tu hora.  La hora de morir.  No mereces más respirar este aire que no te sirve, no mereces más la imagen de ese cielo azul.  Es no es tu lugar, tienes razón, y esta es tu hora.  La que estabas esperando.  Por fin llegó.  Vamos, no te asustes ahora.  Nada te lo va a impedir.  Sólo muere.  Y yo estaré aquí para que todo salga perfecto.  Y muere rápido por favor.  Las muertes lentas son un fracaso para el que desea morir.  Mañana estarás lejos de aquí y ya no tendrás ese cuerpo que dices que estorba tanto y ya no verás a esa gente que te molesta tanto.  No lo puedes creer? Te parecía más difícil?  Jajaja! es lo más fácil del mundo.  Y ya lo vas a ver.  Porque esta es tu hora.  El sol de mañana ya no te pertenece y aquella música que inventarán sobre el amor la próxima semana tú no la escucharás, porque simplemente este es tu fin.  Prohibido está para ti vivir de este minuto en adelante, prohibido te es derramar una sola lágrima que te haga sentir viva, sólo se te permite morir.  Tus problemas se acabarán, tu corazón se desprenderá de todo lo que te tiene respirando.  Morirás.
Qué?  Que ahora no quieres morir?  Y tu angustia insoportable?  Y ese infierno en el que dices que vives?
El miedo? El miedo es apenas la puerta al más allá.  Es la tarifa que debes pagar por ese largo viaje.  Yo te invito a morir.  Porque basta de gente como tú.  Yo te exhorto a morir porque tu modo aburrido y deprimente está contagiando otros que no sabían que lamentarse era otro modo de vivir.

Ellos...

Son más rápidos que yo y pasan sin dejar rastro.  Algo dicen al pasar, pero yo no siempre alcanzo a comprender.  Llegan cuando no los espero y se detienen un momento para hacerse atrapar.  No me parecen correctos algunos, por eso los ignoro.  Otros son locos y graciosos, algunos ofensivos y crueles, en tanto que unos son buenos los otros son malvados y despreciables.
De vez en cuando se quedan por un poco más de tiempo y me da la oportunidad de conocerlos.  Mas sin duda alguna, yo prefiero a aquellos locos y graciosos, porque son los que marcan mi carácter y me alivian el corazón... son ellos mis pensamientos.


MI HISTORIA

Yo soy un montón de culturas dentro de mí, soy la recopilación de historias, soy el libro que no escribieron y la conclusión del pasado.
Vengo de caminos que otros recorrieron y de guerras en que no participé.  Soy hija de la historia y madre de los que la contarán.  Llevo en la sangre a mucha gente y muchos me llevarán a mí.
Soy generación y regeneración, soy la rama y la hoja del mismo árbol, soy una pista de mis antepasados y una huella que dejaron.


Tiempo

Mucho tiempo para no perder es lo que me espera detrás de esta puerta, muchas horas que no le sirven, pero al final, no quiero hablar de servir, sino del tiempo.  Y allá afuera se está muriendo.  Poco a poco.  Se le mata a cada minuto, pero sigue vivo.  Maldito o bendito, es grande como Dios. Y cuando no ayuda, es para que te enfermes.  Detrás de esta puerta me espera y sabe que iré.  Porque vivo de él.


Mentiras

Yo no tengo mentiras, pero duelen
como si estuvieran dentro de mí...
Yo no tengo misterios, pero se me caen
por los ojos como si no pudiese contenerlos...
Yo no tengo nada más que unas palabras
guardadas en el tiempo,
no tengo nada más que sentimientos
sin refugio delirando aquí...
Aquí en esta piel que no veo,
en esta alma que quiere ser materia,
para morir como los muertos,
para decir que yo no tengo mentiras...
que yo no tengo secretos...
porque se quedaron allá,
donde todo duele y cae...
y sigues vivo.

domingo, 31 de agosto de 2014

Un artista y ellas

Es un misterio vestido de hombre.  Las luces encendidas, las puertas cerradas. Nada hay más que eso.  No hay secretos revelados ni un sueño disolvido en los labios.  Todo bien calculado y premeditado.  Las cosas van bien para él.  Es todo lo que importa.
Sí, algunas creen que lo aman y lo conocen. Y sueñan que un día él las amará y las conocerá también.  Ellas tienen ese derecho.  Se los da su imagen de niño bonito. Ellas sueñan.  De todo tipo de sueños.  Ellas lo poseen en sus sueños.  Lo poseen tanto que a veces, extrañanamente, Fabian se siente perdido, como dividido entre mundos que no conoce.   Y eso es lo que le da otro derecho a él. El derecho a ser loco, artista y aventurero.
Por las noches despierta y el aire denso del verano y frío del invierno lo asfixia, unido a la sensación de sentirse poseído por algo, una fuerza misteriosa que lo jala y no sabe adonde va. Tiene todo.  Dinero, fama, talento, belleza, suerte, salud.  Pero hay algo que le jala a lo desconocido, como si no fuese suficiente vivir.  Sí, se siente inspirado.  Está en trance cuando se siente así.  Está creando.  Ese algo le lleva al mundo de lo fantástico, donde todo es posible, hasta morir y resucitar.  Está creando.  Fabian no lo sabe, pero crea para ellas, por ellas y gracias a ellas, sus amantes admiradoras y anónimas.  En realidad, está siendo un instrumento, la guitarra, el violín de una música que está dentro de cada una de ellas.  Y es eso.  Espíritus que se unen para llegar hasta él, hasta su frágil alma y entregarle lo que tienen, y hacerlo componer, cantar, y así materializar lo que sólo está en ellas.  Ah, sí, ellas tampoco lo saben.    Y por eso lo aman. Suspiran.  Enloquecen.  El es un Dios.  Cómo consigue crear melodías tan profundas y marcantes?  Sí, están conectados, estamos todos conectados.  Somos todos uno, dicen por ahí, algún filósofo que vivió y murió y poco aún leen sus palabras.  Sí, artistas son como el teclado, como el plato donde es servido el mejor banquete que nosotros mismos cocinamos sin saber, tal vez como sonámbulos caminamos en la noche, reencontrándonos con nuestras almas gemelas, mostrándonos motivos y resultados lo que queremos y hemos vivido.  Nos unimos, nos entrelazamos tan secretamente que al despertar nadie recuerda nada, nadie sabe nada.  Y vivimos como locos, ciegos tras una realidad que no existe, inventada aquí, tal vez ni siquiera inventada, apenas disfrazada.    Por eso ellas viven una realidad infinita cuando sueñan con él.  Por eso ellas lo poseen.  Por eso él está aún solitario y perdido en su arte, enloquecido  y extasiado con la fama y el amor que recibe de tantas almas anónimas.
Cae sentado frente al piano.  Las manos le tiemblan, el cuerpo suda y le embarga una emoción esquisita, parece una excitación, parece una sed de crear algo más, siempre algo más, de darle vida a lo que está queriendo explotar dentro de él, algo que parece que vuela está aprisionado no sólo en su espíritu, también en su cuerpo.   Y lleva las manos a las teclas y no sabe cómo, pero los dedos saben adonde van, es como si fuesen a tocar una melodía ya estudiada por muchas horas, van y vienen danzando al compás de una melodía que fluye desde su adentro más recóndito, y Fabian, casi como un simple observador ahogándole la emoción, contempla esa dulce e intensa fuerza que lo hace ser lo que es, un gran instrumento de la música.
Está tan extasiado, escuchando y contemplando  aquel momento eterno de su vida, en donde ama y es amado, no sabe a qué, no sabe quién, en donde es feliz y hace a otros felices, , en donde ha muerto y ha resucitado en una melodía, que no compuso él, pero salió de él.  Ahora toma un lápiz y anota todo.  Las notas, las pausas, el ritmo y las palabras.  Es maravilloso.  Ha creado nuevamente y sin saber cómo.  Muchos alabarán ese increíble talento, las admiradoras lo amarán aún más, algunos creerán que no fue él quien lo creó.  Pero para el mundo entero, todo estará bien, siguiendo su curso normal.  Fabian es un artista, un músico, un poeta, que hace su trabajo, crea música, crea frases.  A nadie le importará como consiguió crear, nadie se preguntará si fue en la noche o en el día, si estaba drogado o si fue después de hacer el amor, si fue en uno de esos viajes a países exóticos o recluido en su sala de estudio, lo único importante es que él es un artista y todo está bien con él.













domingo, 17 de agosto de 2014

El Pasado

De pronto el pasado vuelve.  Se acerca a mí y se burla descaradamente.  Se  sienta a mi lado, observa mi aspecto y me humilla con una lamentación.  Es simple.  Lo que no debería haber sido, jamás debería volver.  Pero el pasado ha vuelto una tarde cualquiera para contarme unos chismes del momento.   Yo no quería saber, pero el pasado es cruel e insistente.  No pide permiso, tampoco perdón.   Parece um hombre melancólico, pero es frío, terrible y reveladoramente seductor.  No me resistí.  Lo escuché, lo observé, me enamoré nuevamente, corrieron otra vez sin querer unas lágrimas.  El pasado está aqui y me trajo noticias.
Las personas continúan la vida después de mí.  No me he muerto.  Pero me he ido.  Y irse es como morirse.  No estás.  Ni sentada en el banco de la plaza donde se te veia todos los días leyendo um libro ni corriendo desesperada detrás del autobus en la mañana, ni coqueteando con el viento en el otoño ni paseando tus caderas en las calles.  No estoy.  Para muchos he muerto.   Pero el pasado aparece aqui.  Es irónico.  Después que me mató los  sueños, viene a recordarme que aún existo.  Me sirve um trago amargo de decepción y me obliga a beberlo, no quiero, no quiero, no esta vez, no de nuevo, pero esta vez es diferente me dice, esta vez ya no será de otros, esta vez será de ti.  Lo bebo sin querer, como muchas cosas se hacen en la vida para que no nos incomoden más, y lo bebo suavemente, parece que  saboreándolo, mientras él me mira indecente, burlesco, esperando que yo reaccione.   Pero no es como lo imaginaba.  Ya no es tan amargo, es apenas ácido, mezclado con miel.   Molesta y llega al corazón.  No es posible que yo permita esto.  Han tocado mi corazón y gracias al pasado que hoy está aqui.   Sin él nada de esto habría pasado, ni mis letras, ni mis lágrimas inocentes, ni mi estado de animo anticuado y apagado.   Pero estoy sola contra mí misma.  Nadie más vendrá a castigarme para yo decepcionarme, y echarle la culpa.  Nadie ha venido mas que el pasado. 

El aún está aqui, a mi lado, durmiendo con las manos sobre mí.  No me dejará facilmente, me ha dicho.  Es mi pasado y no me dejará.  Cuando yo le prometí no volver a encararlo, cuando yo juré no volver a recordarlo, cuando escape de él y me vine muy lejos, cuando hice de todo para no encontrarlo, él me encuentra y se duerme a mi lado.


 

domingo, 3 de agosto de 2014

El comienzo

Desde hace quince años estoy trabajando en una novela.  Aún no tiene título ni final.  Pero mis personajes evolucionan al igual que yo.  Estoy tan enamorada de ellos,  que temo no saber transmitirlos con la exactitud de palabras que debería, en mi mente están claros, perfectos y reales, pero cuando los intento plasmar en un texto se me escapan, o son las palabras que se me escapan, no lo sé, mas aqui va un esbozo de lo que he conseguido hacer:


"Sentado frente al piano, en la soledad de una noche, cuando todos los empleados se han ido a dormir y del telefono ya no suenan  propuestas indecentes de mujeres que no sabe cómo consiguieron el número,  el silencio se hace tan  ensordecedor que intenta apagar con un teclazo por aquí y por allá .   No sabe qué tocar.   Ni siquiera la inspiración le acompaña en este tipo de soledad, en la que siente que el mundo no existe y que las personas son apenas voces.   Voces que suenan como máquinas, que mienten, que dicen lo que tienen que decir y después se van.  Y cuerpos, cuerpos ardientes como el fuego en una noche, cuerpos suaves que lo buscan y encuentran el suyo.  Cuerpos sin alma y con esa negrura desbordada en las hermosas curvas que tiene el privilegio de acariciar, cuerpos para tocar o para despreciar a su antojo, pero nunca para observar y admirar.   Eso está vedado para él,  que puede tenerlo todo. No, no rechaza ni reclama de su vida, que muchos definen como éxito.   Que sería de él sin aquellas voces que lo llaman en una conferencia de prensa o aquellas que le gritan mientras Fabian, absorto en una canción, le canta a la multitud de fans que pagan caro para ir a escucharlo y verlo, aunque sea desde una cierta distancia.    Voces y cuerpos, eso es la vida para este cantante, y soledad.  Sólo eso cabe en su oscuridad.   El miedo y los malos sentimientos, el abandono y las lágrimas hermosas que ni idea tiene que son como gotas de agua, porque nunca vio una gota de agua, o si vio, no lo recuerda. Estaba tan pequeño cuando perdió la vista que no recuerda nada, apenas sueña con la sonrisa de una mujer que lo tenía en brazos.

Se levanta y abre la ventana. Por lo menos el viento que le diga algo esta noche, o que le muestre algo quizá, algo como el destierro de algún espíritu que le viene a hacer compañía, un espíritu blanco que no tenga que provocarle risa, y ahí está... el viento, la suave brisa que le toca con cariño el rostro para decirle que algo bueno hay por ahí, pero no es aquí ni ahora, que no sólo de oscuridad está hecha la vida, también de luz, y la luz aparece más brillante cuánto más oscuro está. Ah, sonríe, ¿eso es lo que llaman fe? Se pregunta, extendiendo una mano hacia donde cree que pueda estar el cielo y alguna estrella iluminándole para sentirse tan de pronto, verdaderamente inspirado para una melodía nueva..." 



sábado, 2 de agosto de 2014

Instinto

 Quiero contar las historias que me apasionan y están tan cerca de mí.  No necesito ver para sentir el cosquilleo sabroso del amor cuando comienza a brotar en una mirada, en un gesto, una palabra disfrazada, un momento sublime de dos seres que se comunican secretamente y sin hablar.  Están en todas partes esas historias, concentradas en el parque central de una ciudad  agitada, y dispersas por diversos rincones que me llaman oportunamente.  Lo sé, no estoy allí, pero lo sé, no estoy en ellas, pero lo sé, las siento, las imagino, las vivo en carne propia   en un momento eterno, detrás del balcón de un Mc Donalds, una puerta que se abre de repente, un buenos días extremamente acogedor, una lágrima difícil de esconder en  público, la canción de "No me abandones así" en la radio del restaurante familiar, el tropezón y el brazo que le impidió caer, las situaciones comunes de un día a día, detonadas con la música que se canta adentro y sale a danzar a veces allí, aqui, en donde sea, con ojos, caras, silencios y palabras.
Es mi instinto romántico, olfateando...