sábado, 27 de septiembre de 2014

Lo que importa

Verse sentado en la arena contemplando la tarde más hermosa, qué importa lo que vendrá después.  Sentir el canto del mar acercándose a ti, respirarlo mientras la noche se acerca.
Verse en la plataforma del edificio más alto de la ciudad en plena madrugada de verano, suspirar en cuanto el sol se levanta allá en el horizonte, dejarte seducir por esa paz que nace después de una noche horrible, que importa si te morirás ese día.
Verse perdido en calles que no conoces, luego de escapar de casa, escuchar el grito de la muchedumbre que camina a tu lado, tantos que no saben adonde van, mirar sus caras solitarias y confundidas, en tanto el cielo está azul, qué importa si no encuentras el camino.
Verse enterrado de problemas en la vida, observando la sonrisa de tu ser amado, qué importa lo demás.  Oler su alegría que te contagia, disfrutarlo mientras lo inevitable se acerca a ti.

ELLA Y EL

Ella y él...
dos seres para amarse
que nunca se conocerán,
diferentes e iguales a tal punto
que después de morir se encontrarán,
separados por puertas de acero
que nadie abrirá.

Ella, en tierra secreta
por un amor sin amor,
sin saber que detrás de su historia
alguien la necesita sin tener noción.
El, mintiéndose a sí mismo,
ama a otras doncellas,
las viste de sueños y promesas
y luego las desviste a la luz de las estrellas.

Ella y él,
mudos de ignorancia,
llevan una vida mal trazada,
él en el centro del mundo,
ella en una ciudad disfrazada.

Se amarán en secreto
y en secreto se buscarán,
ella odiando a los tipos como él
y él con mujeres que lo decepcionarán.
Morirán sin tenerse el uno al otro
pero con la mano en el pecho,
sabrán cuando uno ya dejó el mundo
porque sus espíritus están al acecho.
Un amor del más allá
que nunca existió en esta vida,
un amor de fuego
que a romper con todo iba.

Ella envejeció en los brazos
de un bebedor de mentiras,
y él se enfermó aún joven
de la necesidad de una vida.

Tenían que amarse,
tenían que conocerse y admirarse...
que completarse y multiplicarse...
pero las trampas del tiempo le robaron
la canción que iba a unirlos,
ella entró y salió antes
de que él llegara a pedirlos.
Murieron ambos separados
por una vida mentirosa,
murieron sin contarse
que él era un jazmín
y ella apenas una mariposa,
que él era oscuro
y ella la luz de las cosas.
Era para amarse,
era para ser felices...
y no así acabarse...
Que él reía frente a la gente
pero lloraba permanentemente,
que ella miraba con humildad
apenas por esa necesidad.

Era para amarse...
que él buscaba imágenes
y no personas como ella,
no importaría más,
que ella un hombre bueno
y no un perdido de amores,
tampoco sería demás.

Una historia que no se escribió
pero alguien la conoció sin querer,
ella y él...
ella en su huerta
y él dejándose poseer,
ella sin fortuna
presa de romanticismo y lunas,
él con mucha suerte de tener
lo que un hombre puede querer,
ella amando sin amar
y él hastiado de buscar.






Tu hora

Esta es tu hora.  La hora de morir.  No mereces más respirar este aire que no te sirve, no mereces más la imagen de ese cielo azul.  Es no es tu lugar, tienes razón, y esta es tu hora.  La que estabas esperando.  Por fin llegó.  Vamos, no te asustes ahora.  Nada te lo va a impedir.  Sólo muere.  Y yo estaré aquí para que todo salga perfecto.  Y muere rápido por favor.  Las muertes lentas son un fracaso para el que desea morir.  Mañana estarás lejos de aquí y ya no tendrás ese cuerpo que dices que estorba tanto y ya no verás a esa gente que te molesta tanto.  No lo puedes creer? Te parecía más difícil?  Jajaja! es lo más fácil del mundo.  Y ya lo vas a ver.  Porque esta es tu hora.  El sol de mañana ya no te pertenece y aquella música que inventarán sobre el amor la próxima semana tú no la escucharás, porque simplemente este es tu fin.  Prohibido está para ti vivir de este minuto en adelante, prohibido te es derramar una sola lágrima que te haga sentir viva, sólo se te permite morir.  Tus problemas se acabarán, tu corazón se desprenderá de todo lo que te tiene respirando.  Morirás.
Qué?  Que ahora no quieres morir?  Y tu angustia insoportable?  Y ese infierno en el que dices que vives?
El miedo? El miedo es apenas la puerta al más allá.  Es la tarifa que debes pagar por ese largo viaje.  Yo te invito a morir.  Porque basta de gente como tú.  Yo te exhorto a morir porque tu modo aburrido y deprimente está contagiando otros que no sabían que lamentarse era otro modo de vivir.

Ellos...

Son más rápidos que yo y pasan sin dejar rastro.  Algo dicen al pasar, pero yo no siempre alcanzo a comprender.  Llegan cuando no los espero y se detienen un momento para hacerse atrapar.  No me parecen correctos algunos, por eso los ignoro.  Otros son locos y graciosos, algunos ofensivos y crueles, en tanto que unos son buenos los otros son malvados y despreciables.
De vez en cuando se quedan por un poco más de tiempo y me da la oportunidad de conocerlos.  Mas sin duda alguna, yo prefiero a aquellos locos y graciosos, porque son los que marcan mi carácter y me alivian el corazón... son ellos mis pensamientos.


MI HISTORIA

Yo soy un montón de culturas dentro de mí, soy la recopilación de historias, soy el libro que no escribieron y la conclusión del pasado.
Vengo de caminos que otros recorrieron y de guerras en que no participé.  Soy hija de la historia y madre de los que la contarán.  Llevo en la sangre a mucha gente y muchos me llevarán a mí.
Soy generación y regeneración, soy la rama y la hoja del mismo árbol, soy una pista de mis antepasados y una huella que dejaron.


Tiempo

Mucho tiempo para no perder es lo que me espera detrás de esta puerta, muchas horas que no le sirven, pero al final, no quiero hablar de servir, sino del tiempo.  Y allá afuera se está muriendo.  Poco a poco.  Se le mata a cada minuto, pero sigue vivo.  Maldito o bendito, es grande como Dios. Y cuando no ayuda, es para que te enfermes.  Detrás de esta puerta me espera y sabe que iré.  Porque vivo de él.


Mentiras

Yo no tengo mentiras, pero duelen
como si estuvieran dentro de mí...
Yo no tengo misterios, pero se me caen
por los ojos como si no pudiese contenerlos...
Yo no tengo nada más que unas palabras
guardadas en el tiempo,
no tengo nada más que sentimientos
sin refugio delirando aquí...
Aquí en esta piel que no veo,
en esta alma que quiere ser materia,
para morir como los muertos,
para decir que yo no tengo mentiras...
que yo no tengo secretos...
porque se quedaron allá,
donde todo duele y cae...
y sigues vivo.