sábado, 27 de septiembre de 2014

Tu hora

Esta es tu hora.  La hora de morir.  No mereces más respirar este aire que no te sirve, no mereces más la imagen de ese cielo azul.  Es no es tu lugar, tienes razón, y esta es tu hora.  La que estabas esperando.  Por fin llegó.  Vamos, no te asustes ahora.  Nada te lo va a impedir.  Sólo muere.  Y yo estaré aquí para que todo salga perfecto.  Y muere rápido por favor.  Las muertes lentas son un fracaso para el que desea morir.  Mañana estarás lejos de aquí y ya no tendrás ese cuerpo que dices que estorba tanto y ya no verás a esa gente que te molesta tanto.  No lo puedes creer? Te parecía más difícil?  Jajaja! es lo más fácil del mundo.  Y ya lo vas a ver.  Porque esta es tu hora.  El sol de mañana ya no te pertenece y aquella música que inventarán sobre el amor la próxima semana tú no la escucharás, porque simplemente este es tu fin.  Prohibido está para ti vivir de este minuto en adelante, prohibido te es derramar una sola lágrima que te haga sentir viva, sólo se te permite morir.  Tus problemas se acabarán, tu corazón se desprenderá de todo lo que te tiene respirando.  Morirás.
Qué?  Que ahora no quieres morir?  Y tu angustia insoportable?  Y ese infierno en el que dices que vives?
El miedo? El miedo es apenas la puerta al más allá.  Es la tarifa que debes pagar por ese largo viaje.  Yo te invito a morir.  Porque basta de gente como tú.  Yo te exhorto a morir porque tu modo aburrido y deprimente está contagiando otros que no sabían que lamentarse era otro modo de vivir.

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